A favor de la asignatura de Educación para la Ciudadanía
Juventudes Socialistas de Ávila defiende la asignatura de Educación para la Ciudadanía como un elemento primordial para la formación de ciudadanos libres conocedores de sus derechos y con capacidad para ejercerlos. Además, rechazan que sea una herramienta de adoctrinamiento.
Nosotros, como jóvenes socialistas, queremos destacar de la Ley Orgánica de Educación la puesta en marcha de una asignatura de Educación para la Ciudadanía, que es una de nuestras principales reivindicaciones desde hace años, la eliminación del carácter obligatorio de la asignatura de religión, y la desaparición de una asignatura alternativa a ésta, y sobre todo, la importante apuesta que se realiza para conseguir aumentar el número de alumnos que superan la educación secundaria, una apuesta por el éxito escolar que incluye una importante inversión, ya cuantificada en la memoria económica de la propia ley, para apoyar a los estudiantes con más dificultades.
La nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía es primordial para fomentar desde la primaria los valores en los que se fundamenta la democracia. La escuela no es sólo un sitio donde adquirir conocimientos sobre materias como pueden ser las matemáticas, las ciencias o los idiomas, la escuela también debe contribuir a formar personas, formas ciudadanos libres, críticos y participativos, individuos conocedores de sus derechos y capaces de ejercerlos.
Descartamos con rotundidad que pueda utilizarse como una herramienta de adoctrinamiento. Dicha asignatura se imparte en 16 países de la Unión Europea, sin que haya encontrado una oposición como la ejercida por la derecha española.
Para las Juventudes Socialistas resulta incomprensible la postura del PP ante la incorporación al sistema educativo de los valores democráticos que recoge la Constitución, solo justificable por su sonoro fracaso para obstaculizar la Ley Orgánica de Educación y la falta de alternativas ante la reforma educativa.
El PP quiere dividir la educación en dos, la de los privilegiados y la de todos los demás, y para ello se esconde tras las críticas infundadas sobre las asignaturas de religión o la de Educación para la Ciudadanía.
El Gobierno Socialista ha apostado con la LOE por una educación de calidad, basaba en la equidad, en la igualdad de oportunidades y cuyo objetivo sea formar ciudadanos preparados para la Europa del siglo XXI.



