La sentencia del Supremo sobre Educación para la Ciudadanía derrota las tesis y la estrategia del PP
Juventudes Socialistas de Castilla y León "la campaña del PP en contra de la asignatura ha sido burda e irresponsable" y le pide que "deje de judicializar la política".
Juventudes Socialistas de Castilla y León (JSCyL) ha mostrado su "satisfacción" por la decisión del Tribunal Supremo sobre Educación para la Ciudadanía, “una sentencia que derrota las tesis y la estrategia del PP, y que pone en evidencia su irresponsable actitud, al poner en marcha una burda campaña contra la asignatura con el único objetivo de hacer oposición al Gobierno de España y sembrar dudas sobre la validez de una ley aprobada por el Parlamento, que finalmente ha perjudicado gravemente a miles de alumnos en todo el país, que ahora corren el riesgo de perder el curso ”.
“Todo lo que ha sucedido alrededor de la asignatura ha sido el más claro ejemplo de la oposición irresponsable que está haciendo el PP desde que perdió las elecciones de marzo de 2004”, han afirmado el Secretario de Educación de JSCYL y Secretario General de JSBIERZO, David López, y el Secretario General de JSCYL, Daniel Rodríguez, quienes han pedido a los dirigentes populares que "dejen de judicializar la política, y que se conciencien de que el lugar adecuado para hacer oposición al Gobierno es el Parlamento, y no los tribunales". Además, el Secretario General de los Jóvenes Socialistas castellanos y leoneses ha pedido a la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León que, “al igual que hicieron extensiva la suspensión cautelar de las obligación de cursar la asignatura a todos los expedientes abiertos sobre la Objeción de Conciencia de nuestra comunidad, actúen de oficio y cierren por fin ya este proceso, recordándole a los alumnos y a sus padres que deben de cursar obligatoriamente esta asignatura, y el que no hacerla supondrá no superar la misma, pudiendo llevar incluso a no promocionar de curso o ciclo”
Para JSCyL, “la sentencia del Tribunal Supremo impone una visión neutral sobre la enseñanza de un currículo que contenga también valores cívicos, frente a las resistencias primarias y sujetas a reparos de carácter moral del PP y de sus aliados en esta cruzada contra la enseñanza de valores contenidos en la Constitución, esa de la que, habitualmente se presentan como si fuesen los únicos valedores, y en la declaración de los Derechos Humanos, y trae un poco de cordura a un debate sobre una asignatura que, en su día, debemos recordar, fue propuesta en el Parlamento Europeo, institución política donde el grupo Popular Europeo tiene mayoría, lo que hace pensar que el alejamiento de los populares españoles de sus colegas europeos se basa más en un oportunismo político que busque un cierto rédito electoral que en una convicción real”.
Según los jóvenes socialistas, el PP "tiene que darse cuenta de que no se puede hacer una oposición marcada por el todo vale, porque finalmente los perjudicados por esta actitud son los ciudadanos, tal y como le va a ocurrir a los estudiantes y a los padres que han escuchado los continuos llamamientos a la objeción realizados por dirigentes del PP, apoyados por la Conferencia Episcopal y algunas organizaciones católicas, y que ahora tendrán que buscar soluciones al problema que supone haberse negado a cursar una asignatura obligatoria".
Para Rodríguez y López, "la estrategia del PP de mantener constantemente en tensión a un sector de la derecha más radical, y de incitar al ruido y a la rebelión en contra de las decisiones tomadas por el Gobierno y de las leyes aprobadas por el Parlamento no es útil, porque como hemos visto no ayuda a ganar unas elecciones, ni responsable, ni propia de un partido que tiene como objetivo ganar unas elecciones democráticas".
“Los españoles necesitamos que el principal partido de la oposición sea crítico con el Gobierno, desde la lealtad y la responsabilidad, porque es la única forma que existe para sumar, y para contribuir a la convivencia democrática”, añaden.
Por último, los Secretarios General y de Educación de JSCyL lamentan que la sentencia del Tribunal Supremo "no sirva para poner fin definitivamente a la polémica sobre Educación para la Ciudadanía, a tenor de las declaraciones de las asociaciones de padres por la objeción de conciencia, que afirman que se negarán a que sus hijos cursen la asignatura y del líder del Partido popular, Mariano Rajoy, que ya ha expresado su firme propósito de suprimir la asignatura si algún día alcanza la Presidencia del Gobierno”.
López lamenta "todo el espectáculo mediático y el recelo que se ha montado alrededor de una asignatura que tiene como único objetivo formar a los jóvenes de nuestro país en los valores recogidos en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de explicar a nuestros jóvenes como funciona el estado en el que viven, formando así a ciudadanos más responsables y con mayor capacidad de decisión, y que sin duda puede contribuir a construir una sociedad mejor en la que todos los ciudadanos conozcan sus derechos y deberes, y por lo tanto los ejerzan plenamente”.



